El guitarrista Wes Borland, integrante de Limp Bizkit, volvió a pronunciarse tras la ola de reacciones generada por sus comentarios dirigidos a seguidores del expresidente Donald Trump. Lejos de retractarse, Borland amplió su postura y fue aún más directo sobre sus valores personales y políticos.
El músico explicó que las críticas recibidas se originaron principalmente por su rechazo frontal al odio, la intolerancia y la polarización, algo que —según él— quedó evidenciado en la respuesta airada de ciertos sectores.
“¿De verdad me están odiando por no querer odio en el mundo? Eso es una locura”, señaló Borland, cuestionando la lógica detrás de los ataques en su contra.
En una declaración más extensa, el guitarrista dejó clara su posición sin ambigüedades:
“Supongo que si estás enojado conmigo, di lo que quieras aquí. Yo solo quiero que todos sean felices. Que se joda Trump. Que se joda ICE. Los demócratas no tienen liderazgo, excepto Bernie. Amo a AOC. Así que llámame ‘libtard’ aquí. Salve Satán. Además, hoy es mi cumpleaños, así que pueden desearme feliz cumpleaños si quieren.”
Borland subrayó que no odia a nadie y que su intención nunca ha sido atacar a personas individuales, sino rechazar ideologías que considera dañinas. En ese sentido, reafirmó que Limp Bizkit no representa ni representará discursos de exclusión, autoritarismo o violencia.
“No quiero que nadie sufra. No quiero que nadie sea marginado. Si eso molesta, entonces el problema no soy yo”, añadió.
El guitarrista también fue enfático al señalar que no está dispuesto a suavizar su discurso para conservar seguidores:
“Si pierdo fans por decir que no quiero odio, racismo o violencia en el mundo, puedo vivir perfectamente con eso.”
Finalmente, Borland remarcó que el arte no existe aislado del contexto social y que los artistas tienen derecho a alzar la voz cuando sienten que su obra es utilizada para fines contrarios a sus convicciones.





