La misión Artemis II ha llegado a su fin con un amerizaje exitoso en el Océano Pacífico, marcando un hito histórico en el regreso de la humanidad a la exploración tripulada de la Luna. Tras un viaje de 9 días, 1 hora, 31 minutos y 35 segundos, la cápsula Orion completó su reingreso a la Tierra alrededor de las 6:07 p.m. (hora de la Ciudad de México), con los cuatro astronautas a salvo.
A bordo viajaban Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quien realizó su primer viaje espacial en una misión de alcance histórico. Tras el amerizaje, helicópteros de la Marina de Estados Unidos iniciaron de inmediato las maniobras de recuperación.
Durante la misión, la nave Orion superó los 400,000 kilómetros de distancia desde la Tierra, rompiendo el récord establecido por Apolo 13 hace más de cinco décadas. Además, realizó un sobrevuelo lunar a una altitud segura de entre 6,000 y 9,000 kilómetros, permitiendo la recopilación de datos clave para futuras misiones tripuladas.
Uno de los momentos más críticos fue el reingreso a la atmósfera terrestre, donde la cápsula enfrentó temperaturas cercanas a los 2,700 °C debido a la fricción. Este punto era especialmente delicado tras los problemas detectados en el escudo térmico durante Artemis I. Para mitigar riesgos, NASA implementó una modificación en el ángulo de entrada, reduciendo la exposición al calor extremo y garantizando la integridad de la nave y su tripulación.
El comandante Reid Wiseman confirmó tras el amerizaje que los cuatro astronautas se encontraban en buen estado: “Estamos estables”, declaró, dando tranquilidad tanto al equipo de control como a la comunidad internacional.
Con este logro, Artemis II valida la capacidad de la humanidad para realizar misiones tripuladas alrededor de la Luna en la era moderna, sentando las bases para el siguiente gran paso: el regreso a la superficie lunar. Este objetivo está proyectado para 2028, en lo que será el primer alunizaje desde que Neil Armstrong caminó sobre la Luna en 1969.





