Razer presentó el Reclusa X Mini 65%, el primer modelo de su nueva familia de teclados Reclusa, una línea con la que la compañía busca acercarse al mercado de entusiastas sin abandonar las características enfocadas en videojuegos que tradicionalmente han definido sus periféricos. El nuevo modelo utiliza un formato compacto del 65%, incorpora switches mecánicos intercambiables sin soldadura, iluminación RGB individual y diferentes soluciones para modificar tanto la sensación como el sonido de cada pulsación.
La propuesta parte de una idea que se ha vuelto cada vez más habitual entre los aficionados a los teclados mecánicos: comprar un producto funcional desde el primer momento sin renunciar a la posibilidad de modificarlo posteriormente. En lugar de obligar al usuario a construir un teclado desde cero, el Reclusa X Mini 65% llega completamente ensamblado y configurado, pero permite sustituir sus switches y keycaps para modificar progresivamente su comportamiento.
Razer resume esta filosofía bajo el lema “Tu teclado. Tus reglas.”, que también servirá como punto de partida para los siguientes integrantes de la familia Reclusa.

Switches intercambiables sin necesidad de soldadura
Una de las características más importantes del Reclusa X Mini 65% es su PCB hot-swappable, compatible con la mayoría de los switches mecánicos convencionales de tres y cinco pines.
Esto permite retirar los interruptores instalados de fábrica y sustituirlos individualmente sin utilizar un soldador. El usuario puede experimentar así con switches lineales, táctiles o de diferentes fabricantes para modificar la fuerza de actuación, respuesta y perfil acústico del teclado.
De fábrica, Razer utiliza sus Orange Tactile Mechanical Switches Gen-3, unos interruptores táctiles diseñados para proporcionar una respuesta física perceptible durante la pulsación sin recurrir al característico clic de los switches mecánicos más ruidosos.
Los interruptores llegan además lubricados de fábrica, una práctica habitual dentro del mercado de teclados personalizados que ayuda a reducir fricción y conseguir un movimiento más uniforme.
Razer acompaña estos switches con keycaps ABS doubleshot. El proceso utiliza dos capas de plástico para formar las leyendas de cada tecla, evitando que los caracteres dependan únicamente de pintura o impresión superficial y mejorando su resistencia al desgaste.
En este modelo, las keycaps utilizan una combinación de tres tonos que diferencia visualmente algunas zonas del teclado sin abandonar el diseño compacto.
Razer también presta atención al sonido del teclado
La posibilidad de intercambiar switches es solamente una parte del enfoque entusiasta. Razer ha trabajado también sobre la estructura interna para controlar la acústica del teclado, un apartado que durante los últimos años se ha convertido en uno de los principales elementos de diferenciación dentro del segmento mecánico.
El Reclusa X Mini 65% incorpora dos capas de amortiguación de silicona dentro del chasis. Su función es absorber parte de las vibraciones generadas durante la escritura y reducir resonancias internas y sonidos huecos.
La combinación de esa amortiguación con los switches Orange previamente lubricados busca proporcionar un perfil acústico más controlado directamente de fábrica, sin necesidad de abrir el teclado e instalar espuma, silicona u otros materiales utilizados habitualmente por aficionados.
La orientación de sus LED hacia el sur también responde al enfoque de personalización. Esta disposición proporciona una mayor compatibilidad con diferentes perfiles de keycaps disponibles en el mercado, especialmente aquellos que pueden presentar interferencias físicas cuando se utilizan switches con LED orientados hacia el norte.
La iluminación continúa utilizando Razer Chroma RGB por tecla, con acceso a 16.8 millones de colores y diferentes efectos configurables mediante el ecosistema de la compañía.
El formato 65% conserva las teclas esenciales
Razer eligió un diseño 65%, un formato que elimina el teclado numérico y buena parte de las teclas dedicadas de un modelo tradicional para reducir considerablemente su tamaño.
A diferencia de diseños todavía más compactos como los teclados 60%, el formato 65% mantiene determinadas teclas que resultan útiles fuera de los videojuegos, especialmente las flechas direccionales y una pequeña columna de comandos adicionales.
La reducción del tamaño también libera espacio en el escritorio para el movimiento del mouse, una ventaja especialmente útil en juegos competitivos donde se utilizan sensibilidades bajas y desplazamientos amplios.
La conexión del Reclusa X Mini 65% es por cable y trabaja con una tasa de sondeo de 1000 Hz, suficiente para registrar y transmitir las entradas al sistema hasta mil veces por segundo.
Snap Tap y Snap Flex mantienen el enfoque gamer
Aunque la personalización ocupa buena parte de la propuesta, Razer mantiene diferentes tecnologías desarrolladas específicamente para videojuegos.
El teclado incluye Razer Snap Tap, una función diseñada para gestionar dos direcciones opuestas y priorizar la entrada más reciente sin necesidad de liberar completamente la tecla anterior. Este tipo de comportamiento puede ser particularmente útil en juegos competitivos que requieren cambios rápidos de dirección.
También incorpora Snap Flex y Dual-Keypress Priority, herramientas destinadas a proporcionar mayor control sobre la manera en que el teclado interpreta determinadas combinaciones de entradas durante partidas rápidas.
La configuración de estas características, junto con diferentes opciones de iluminación y funcionamiento, puede gestionarse mediante Razer Synapse.
El resultado coloca al Reclusa X Mini 65% en un punto intermedio entre dos segmentos que durante años permanecieron relativamente separados. Por un lado están los teclados gaming tradicionales, diseñados alrededor de rendimiento, iluminación y software; por otro, el mercado entusiasta, donde elementos como switches intercambiables, lubricación, acústica, estabilizadores y compatibilidad con keycaps tienen un peso mucho mayor.

Reclusa será una nueva familia de teclados de Razer
El Reclusa X Mini 65% no será un producto aislado. Razer lo presenta como el comienzo de una nueva línea que continuará creciendo con modelos destinados a diferentes niveles de personalización.
La compañía ya adelantó la existencia del Reclusa Mini 65%, que formará parte de esta misma familia, además de señalar que existen más productos en desarrollo. Las diferencias concretas entre las distintas variantes serán detalladas conforme se amplíe el catálogo.
Para Razer, la familia Reclusa representa una apuesta por un segmento que ha cambiado considerablemente durante los últimos años. Características que anteriormente estaban reservadas principalmente a teclados personalizados o marcas especializadas, como PCB hot-swappable, amortiguación interna y switches lubricados de fábrica, se han convertido progresivamente en elementos buscados también dentro del mercado gaming.
El Reclusa X Mini 65% reúne esas características en un producto que sigue conservando elementos propios del ecosistema de Razer, como Chroma RGB, Synapse, Snap Tap y una tasa de sondeo de 1000 Hz. La combinación define la dirección de esta nueva familia: ofrecer una experiencia completa desde el primer uso y dejar suficiente margen para que cada usuario pueda modificar posteriormente el teclado de acuerdo con sus preferencias.






