Nintendo confirmó que su incursión en el cine no se limitará a Super Mario Bros. y The Legend of Zelda. La compañía japonesa tiene planes activos para desarrollar más películas basadas en sus franquicias, marcando una estrategia a largo plazo que busca consolidar a Nintendo como un actor relevante dentro de la industria cinematográfica global.
Tras el éxito histórico de The Super Mario Bros. Movie, que demostró el enorme potencial comercial de sus propiedades intelectuales en la pantalla grande, Nintendo comenzó a estructurar una hoja de ruta más ambiciosa. La empresa ha dejado claro que su objetivo no es una expansión acelerada, sino un crecimiento cuidadosamente controlado, priorizando calidad creativa y fidelidad a sus personajes.
El siguiente gran paso será la película live-action de The Legend of Zelda, un proyecto que representa un reto creativo mayor por el tono épico y narrativo de la saga. Nintendo ha señalado que esta adaptación servirá como modelo para definir el enfoque de futuras producciones, especialmente en cómo trasladar mundos interactivos al lenguaje cinematográfico sin perder identidad.
A diferencia de otros estudios que apuestan por universos compartidos inmediatos, Nintendo ha reiterado que no planea un “Nintendo Cinematic Universe” apresurado. Cada proyecto será tratado de forma individual, respetando el ADN de cada franquicia y evitando saturar al público con lanzamientos sin una visión clara.
Aunque no se han confirmado títulos específicos, la compañía reconoce que posee un catálogo con enorme potencial cinematográfico. Franquicias como Donkey Kong, Metroid, Kirby o Star Fox suelen figurar entre las más mencionadas por fans y analistas como candidatas naturales para futuras adaptaciones.
Nintendo ha enfatizado que su involucramiento directo en el desarrollo creativo es clave para este plan. La compañía busca mantener control sobre guiones, casting y dirección, aprendiendo de experiencias pasadas donde sus licencias fueron adaptadas sin supervisión adecuada. Esta filosofía apunta a proteger el valor de marca y construir confianza con el público cinematográfico.
Con esta estrategia, Nintendo se posiciona para convertirse en uno de los pilares del entretenimiento transmedia en la próxima década. Más allá del éxito puntual de Mario o la expectativa por Zelda, la compañía apuesta por un futuro donde sus mundos y personajes puedan convivir de manera natural entre videojuegos y cine, siempre bajo una visión creativa coherente y sostenible.






