El autor falleció el 22 de octubre en un hospital de Tokio. Durante siete décadas de carrera publicó obras como Ore wa Teppei y Ashita Tenki ni Naare y se dedicó a formar a nuevos dibujantes.
Tetsuya Chiba (ちばてつや), el dibujante de Ashita no Joe, una de las obras más influyentes en la historia del manga, murió el 22 de octubre en un hospital de Tokio. Tenía 87 años. La editorial Shogakukan dio a conocer la noticia el 27 de octubre a través de su portal Big Comic BROS.NET; ese mismo día también lo informó Kodansha. Según los diarios Asahi Shimbun y Nikkan Sports, la causa fue un síndrome mielodisplásico, un trastorno de la médula ósea que afecta la producción de células sanguíneas.
La familia celebró un funeral privado y pidió no enviar flores ni ofrendas. En un mensaje difundido por la editorial, describió los 70 años de carrera del autor como «una vida verdaderamente feliz como dibujante de manga» y agradeció a colegas y lectores. Shogakukan informó que evalúa organizar una ceremonia de despedida, cuyos detalles anunciará más adelante.
Su obra más reciente, el manga autobiográfico Hinemosu Notari Nikki, se publicaba en la revista Big Comic desde finales de 2015 y entró en pausa en septiembre por problemas de salud. Los editores habían dicho entonces que darían prioridad a su recuperación, y el autor había expresado su deseo de volver a dibujar.
De Manchuria al cuadrilátero
Chiba, que firmaba su obra en hiragana aunque su nombre se escribe 千葉徹弥, nació en Tokio el 11 de enero de 1939 y pasó su infancia en Manchuria, territorio del noreste de China ocupado entonces por Japón. Tras la rendición japonesa de 1945, su familia atravesó hambre y peligros antes de regresar al país en 1946. Esa experiencia marcó su trabajo posterior y su postura pública a favor de la paz: junto con otros dibujantes que también volvieron de Manchuria, publicó testimonios sobre aquellos años.
Debutó en 1956, a los 17 años, con un libro para el mercado de préstamo, y en 1958 pasó a las revistas. Tras una etapa dedicada a historias para niñas, se volcó al manga deportivo para lectores jóvenes. Entre 1968 y 1973 publicó en la revista Weekly Shōnen Magazine, de Kodansha, Ashita no Joe, escrita por Asao Takamori, seudónimo de Ikki Kajiwara. La serie sigue a Joe Yabuki, un joven huérfano de los barrios pobres de Tokio que se convierte en boxeador profesional, y vendió alrededor de 20 millones de ejemplares.
El impacto de la obra rebasó las páginas de la revista. En 1970, cuando murió en la historia Toru Rikiishi, el gran rival de Joe, numerosos lectores asistieron en Tokio a un funeral organizado para el personaje. La escena final, en la que el protagonista queda «completamente blanco, consumido», se convirtió en una de las imágenes más citadas del manga japonés. La historia fue adaptada al anime, al cine y, en 2011, a una película de acción real protagonizada por Tomohisa Yamashita, quien tras la muerte del autor dijo que el espíritu de lucha del personaje sigue siendo parte central de su vida.
Su catálogo incluye otras series deportivas, como Notari Matsutaro, sobre sumo; Ore wa Teppei, sobre kendo, y Ashita Tenki ni Naare, sobre golf. El exyokozuna Hakuho lo despidió en redes sociales como «el verdadero gran campeón del manga japonés» y recordó la huella que dejó en él Notari Matsutaro.
Formador de generaciones
Chiba presidió la Asociación de Dibujantes de Japón, fue rector de la Universidad de Arte Bunsei entre 2019 y 2022 y fue jurado del Premio Tetsuya Chiba, que Kodansha creó en 1980 para impulsar a nuevos autores. Entre los dibujantes surgidos de ese concurso figura Nobuyuki Fukumoto, creador de Kaiji. En su mensaje de despedida, Kodansha afirmó que su contribución al manga es irremplazable.
Fue nombrado Persona de Mérito Cultural en 2014, ingresó a la Academia de Arte de Japón en 2022 y en 2024 se convirtió en el primer dibujante de manga en recibir la Orden de la Cultura, la máxima distinción cultural del país.






